Como príncipe al rescate de su princesa, se nos presenta a Mayuzumi Rentarou, un joven apuesto que recibe confesiones diariamente como todo chico popular, mas, sin embargo, es arisco cuando se trata de chicas. Aunque les diga cosas hirientes su actitud demuestra todo lo contrario, por lo que suele malinterpretarse. Mitsu al sentir solo gratitud por él, desea poder demostrárselo de manera apropiada, pero este simplemente se comporta cruel y la malinterpreta, suponiendo que Mitsu es otra de las chicas que se le viene a confesar. Al darse cuenta, que no es así, toma responsabilidad de sus actos y acepta la muestra de gratitud, sin embargo, Mitsu al ver su amabilidad llega a enamorarse de él y Mayuzumi al ser constantemente interceptado por la misma, algo logra cambiar en su vida.
En primer lugar, hablemos sobre la hermosa estética del dibujo, tanto las lineas, los paneles, la anatomía, las escenas, Rindo Momo logra transmitir por simples dibujos la esencia de la historia, sin ser necesario el dialogo. Siento que es un punto fuerte de la obra, lo buen diseñado y hechos que están los personajes, dan una imagen pomposa de un romance o de la situación. 
En segundo lugar, al ser una historia corta de 14 capítulos, no podemos apreciar en su totalidad el ambiente que los rodea a los protagonistas, y es comprensible el centrarnos en ellos. Pero, al tener tan buenos personajes secundarios darles un apartado dentro de la obra hubiera sido un plus reconfortante. También la manera en que avanza la historia es un buen ritmo, las cosas no son aceleradas o sin sentido, aunque notemos como si lo fueran, lo cierto es consta de alrededor de 45 paginas para unir las ideas armónicamente.
En cuanto a la obra como historia, es evidente que tratamos con un cliché, una chica se enamora del chico popular de su escuela, pero aunque tratemos con uno, nunca nos cansamos de leer historias así, porque a pesar de desenvolverse en esa idea principal, la originalidad del autor debe florecer para diferenciarlo y en este caso se logra.









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